Atletas y vecinos de Neuquén Capital han organizado una serie de acciones para exigir la detención inmediata de obras que amenazan el ecosistema de la Barda. Denuncian la llegada de maquinaria pesada que está alterando la topografía y destruyendo la flora y fauna autóctona. Las intervenciones son evidentes en la bajada hacia el barrio Rincón de Emilio, específicamente en las calles Mandalari y Jesús María, donde la municipalidad está avanzando con la apertura de nuevas trazas viales sin considerar el resguardo ambiental.
Además, se han reportado avances en áreas cercanas al barrio 14 de Octubre, donde se están llevando a cabo loteos destinados a la especulación inmobiliaria. Los manifestantes afirman que la enajenación de terrenos públicos comenzó en 2018 durante la gestión del exintendente Horacio “Pechi” Quiroga, cambiando su uso comunitario a propiedad privada.
El grupo autoconvocado “Juntos por la Barda” ha llevado a cabo jornadas de concientización y recorridas en el territorio. Juan Cruz Montenegro, uno de sus integrantes, destacó la importancia de proteger un área natural que se utiliza recreativamente, y exigió la paralización de cualquier movimiento de suelo hasta que las autoridades y la Justicia se pronuncien sobre la legalidad de estas intervenciones.
Este fenómeno no es aislado, sino que forma parte de un contexto nacional donde los negocios inmobiliarios están avanzando sobre espacios naturales sin control, lo que pone en riesgo la biodiversidad y los ecosistemas. La situación actual en la Barda refleja un problema más amplio relacionado con la privatización y la falta de regulación sobre el uso de la tierra.