Este martes, la ciudad de Buenos Aires se vistió de camisetas de la selección argentina para despedir a Lionel Messi, quien finaliza su carrera en el equipo nacional tras 207 partidos y 125 goles. El evento, que se llevó a cabo a partir de las 20 horas, fue una emotiva celebración que reunió a fanáticos de todo el país.
Entre los asistentes, destacaron Mauro y Néstor, cuñados que viajaron más de 1300 kilómetros desde Loncopué, Neuquén, junto a Jorge, su padre y suegro. La familia patagónica, motivada por la oportunidad de ver por primera y última vez a Messi con la camiseta argentina, llegó a la capital un día antes y se preparó para el evento con una bandera que decía “Por siempre Leo” junto a las palabras “Caviahue-Loncopué, Neuquén”.
Mauro, quien había viajado anteriormente a Buenos Aires solo para ver a Boca, expresó que Messi le genera “felicidad”, mientras que Néstor lo catalogó como “el mejor jugador de todos” y resaltó su humildad. Por otro lado, Mariela, una porteña, compartió su emoción y describió a Messi como “muy grande”, reflejando el impacto que el jugador ha tenido en las familias argentinas.
También se registraron otros viajes emocionantes, como el de Verónica y su familia, quienes llegaron en una caravana de siete colectivos desde Tucumán. Para muchos, la despedida de Messi representa un momento único y significativo en la historia del fútbol argentino.