La eliminación de Boca Juniors en la primera ronda de la Copa Libertadores marca un hito en la historia del club, siendo la primera vez en 32 años que ocurre bajo la dirección de César Luis Menotti. La derrota ante Universidad Católica y Cruzeiro, sumando solo 1 punto de los últimos 12, deja al equipo en la Copa Sudamericana, donde deberá participar desde los playoffs que se sortearán el viernes.
Este resultado supone un golpe severo para el club, afectando tanto el ámbito deportivo como el político, dado el contexto de tensión en el estadio. Se registraron incidentes en la zona de plateas, mientras que la hinchada, vinculada a La 12 y al oficialismo de Juan Román Riquelme, mantuvo un aliento constante durante el partido.
El futuro del técnico Claudio Úbeda es incierto, ya que su contrato finaliza el 30 de junio y es probable que no continúe en su puesto. En conferencia de prensa, reconoció que el equipo jugó bien en los últimos partidos, aunque no se lograron los resultados deseados, y que asumirá la derrota mientras espera una reunión con la dirigencia para definir su situación.