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Empresariales

31/03/2017

Food trucks, la moda que llegó para quedarse
Estos vehículos se lanzan a las calles de Buenos Aires, respaldados por una nueva ley de su Legislatura. Características, beneficios y condiciones de esta nueva tendencia que favorece a las pymes del sector.
Cualquier persona que haya asistido a una feria o a un mercado posiblemente se haya topado con uno o más food truck, esos pintorescos vehículos gastronómicos que ofrecen comida al paso con una amplia variedad de menús.

La novedad que presentan en la actualidad estos llamativos camiones es que, a partir de este año, podrán funcionar en los espacios públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sucede que, hasta hace algunos meses, estos emprendimientos alimenticios sobre ruedas solo estaban habilitados para desempeñarse en eventos privados o semiprivados, pero una ley aprobada en Legislatura porteña les otorgó el marco legal necesario para desplazarse a las calles.

Dice la ley

La normativa recientemente aprobada exhibe diversas finalidades. De acuerdo apuntaron desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, su “objetivo principal es llevar a toda la urbe ofertas gastronómicas al paso, que sean económicas, saludables y frescas”. Asimismo, la idea es “que lleguen a barrios donde en la actualidad no hay mucho para ofrecer”.

En ese sentido, también se busca “generar una mayor oferta gastronómica, creando nuevas posiciones de expendio de alimentos y bebidas en distintos puntos de la ciudad, generando y activando nuevos lugares de encuentro en pos del disfrute del espacio público”.

Ahora bien, un aspecto que todavía no fue anunciado oficialmente es dónde se ubicarán los vehículos.
“El Ministerio de Ambiente y Espacio Público determinará las locaciones en los cuales pueden instalarse los food trucks, teniendo en cuenta las características y necesidades de los distintos barrios de la ciudad, y los requisitos que dicha ley establece”, explicaron fuentes de la cartera ambiental porteña sobre esta condición, que resultará clave para el despliegue de esta actividad.

El anhelo cumplido

Es claro que la disciplina en cuestión también representa un nuevo modelo de negocios, con las ventajas que este implica: promueve el consumo, amplía la competencia gastronómica y genera más puestos de trabajo. Se estima que, en la actualidad, existen al menos 40 food trucks en la capital de la Argentina, aunque la cantidad se encuentra constantemente en aumento.

“El sueño final de todos es poder trabajar en la calle”, afirma Alejo Pérez Zarlenga, dueño de Hollywood Dogs. Sus palabras no solo hacen referencia a la salida de la normativa, sino a lo engorrosa que parecía su aprobación hace algunos años. “En definitiva, lo que te brinda la ley es, por un lado, poder trabajar todos los días de la semana como un negocio normal y, por otro lado, también el poder salir a probarse en el mercado real, porque hoy en una feria o en un evento privado, el público es cautivo: quiere comer algo y entre la oferta de comidas tendrá que elegir uno de los food trucks”, agrega Pérez Zarlenga. Lo que es más, el comerciante manifiesta que “al salir a la calle, la gente tiene la posibilidad de comer en cualquier lado y tenemos que ver si realmente opta por hacerlo en los food trucks en base a la calidad de oferta que proponemos”.

Resistencia

Cabe destacar que, en un principio, la iniciativa también generó resistencia y recibió fuertes críticas por parte de algunos empresarios gastronómicos. “Yo tengo un restaurante también y sé que, si un food truck se para enfrente de mi negocio, no puedo competir con sus precios. Esa es una cosa que me parece razonable y lógica porque sería una competencia desleal. Una distribución equitativa y justa de las rutas va a hacer que algunos food trucks no caigan en desgracia en desmedro de otros”, reflexiona Pérez Zarlenga, quien además administra Williamsburg Burger Bar, una hamburguesería ubicada en Palermo.

Los prejuicios argentinos sobre la comida callejera también resultaron un obstáculo para el desarrollo de esta actividad. “La gente realmente valora la oferta de los food trucks y lo percibe como algo de calidad, higiénico y sano. Creo que es una prueba o un reto para todos, porque en estos años estuvimos en varios eventos de convocatoria masiva. Cuando yo arranqué, había que evangelizar o romper con algunos prejuicios de que lo que se consume en la calle es malo”, opina Pérez Zarlenga.

En consecuencia, el trabajador gastronómico concluye: “Fueron años de vencer ese tipo de barreras para llegar al día de hoy, y que la gente entienda que el food truck o el emprendedor que está detrás de eso es una persona que se formó en el tema y que quiere dar una oferta de calidad, y no es simplemente un oportunista que ocupó un espacio de la calle”.

Los requisitos

El interior deberá estar adaptado para la cocción, elaboración, preparación y/o expendio de alimentos y bebidas.
Podrán ofrecer comida al paso y, en su menú, deberán tener opciones para celíacos y diabéticos, así como alimentos bajos en sodio, frutas y verduras.
Deberán contar con un tanque de agua potable de al menos 50 litros, agua caliente, heladeras y equipos de cocción eléctricos.
No podrán usar equipos a gas, leña o carbón, y tendrán prohibido vender bebidas alcohólicas.
No podrá instalarse a 200 metros de un bar o restaurante.